Agua y Cristo, dadores de vida.

Agua y Cristo, dadores de vida.

viernes, 13 de marzo de 2026

MATEMÁTICAS

Todo es matemáticas. Leí en algún lugar que las guerras siguen una distribución estadística similar a los terremotos. Dicho de una manera mas sencilla: liberan presión. Esa presión acumulada responde en sí misma como una expresión negativa, como los números racionales que son mayor y menor que cero. Las guerras acumulan muchos conflictos pequeños que se van sumando en el tiempo y pocos conflictos grandes. Sequías o inundaciones que desplazan pueblos, terremotos que obligan a buscar otro lugar donde vivir, tsumamis que hacen desaparecer poblados, desigualdades sociales extremas, explotación de recursos, invasiones extracontinentales han hecho desaparecer imperios, todo eso y más dan a las ciencias matemáticas una razón para volcarlos en números, patrones o reglas a estas cuestiones de la humanidad. El historiador se ocupará de los acontecimientos como dice Tolstoi y quedarán en los libros con dudoso rigor dando mérito a un solo hombre como hemos estudiado en tantos libros, cuando en realidad, la tragedia vivida en las guerras la han protagonizado muchos seres humanos sobrepasando límites de libertad y muchas veces de extrema necesidad...cuestiones que son eternas, están y siempre vuelven con un ritmo casi matemático. Como en lo que concierne al universo, mucho se sabe, muchísimo, gracias al uso de las Matemáticas corrigiendo siglo tras siglo para darle exactitud al número encontrado.

El artista, plasma en grandes y magnificas obras la verdad del momento vivido asombrándonos como lo demuestran las pirámides como uno de tantos ejemplos, imperios hallados que testimonian con sus opulentas obras que ¡allí! existió una civilización, hoy mismo, los grandes rascacielos son un testimonio matemático del conocimiento alcanzado por los hombres que, como en la antiguedad, ambicionan desconcertar a los cielos desafiando las leyes de la naturaleza. Digo esto porque originalmente los pies se desplazaban por la tierra, no conforme con eso, construyó barcos, no conforme con eso, se elevó en máquinas voladoras y también "temió" perder sus cosas y quiso mirar desde lo alto la llegada de posibles invasores. Hoy, desafiando los fuertes vientos y a la gravedad misma construyen los que saben, rascacielos... los que viven de a pié, son testigos de ese progreso que a muchos no los alcanza y las cuentas no les dan entonces, un delicado proceso invisible teje y desteje como las golondrinas la ilusión en números imaginarios con infinitas posibilidades sin un patrón exacto.Una melancolía sublime sume a parte de la humanidad en un crepúsculo turbulento, muchas veces negativo que anuncia un cambio: la noche oscura y la llegada del dia que es una certeza. ¡Virgilio! repito tus palabras: Qué causa, qué agravio, qué ofensa impulsa a arrostrar tantas aventuras, a pasar tantos afanes? Qué ira tan grande cabe en los celestes pechos? Todo se mide y se registra con números matemáticos en el cielo y en la tierra.







miércoles, 11 de marzo de 2026

 LA OBSERVACIÓN DE LOS PAISAJES

Observar paisajes serranos y cordilleranos me conmueve. Los árboles vistos desde arriba  forman copas redondeadas dando al suelo esa sombra tan apreciada en los días de calor y, como si tuvieran inteligencia, esa sombra en realidad es para proteger sus propias raíces que, en busca de agua y humedad se abren hacia afuera. Las coníferas son otra cosa; ellas con sus ramas cuidan a su tronco, los protegen de los intensos frios, los abrazan; las raíces de pinos, abetos y cedros se dirigen hacia abajo a gran profundidad. Inteligentes o no... cada especie cuida de sí misma. Los curiosos conos de las coníferas y las encantadoras acículas emiten un sonido al paso del viento siempre dominante que, como voces de gigantes asustan y ahuyentan a cualquier ser humano que se atreve a caminar en la espesura obligando a plantar los pies sobre la tierra o, a dejarse llevar por su torbellino como un impulso necesario. Mientras tanto...suspira de aromas el cedro, cae una hoja desde un Ginkgo biloba y otras se arrojan tras ellas como sol de primavera en otoño. Todo me conmueve, las gigantes sequoyas que se dirigen a la inmensidad del cielo, como los musgos sobre la piedra o las algas formando bosques y praderas en el fondo del mar.

 NO HAY AULA MAS GRANDE QUE LA CIMA DE UN CERRO

Un silencio brota de la cima de la misma montaña, lleno, claro y se une al mio, a todos los silencios como las ramas al tronco de los altos cedros. Ese silencio todo lo penetra. La vida espera abajo, hay que descender... mirando el suelo con ojos en los pies y con una carga de humildad que pide el silencio.

                   Himno

¡Detente, aurora de este nuevo día

Fuente: Liturgia de las horas


¡Detente, aurora de este nuevo día,

refleja en mis pupilas tu paisaje! 

Mensajera de amor, es tu equipaje

la hermosura hecha luz y profecía.

 

¡Detente, aurora, dulce epifanía,

rostro de Dios, qué bello es tu mensaje!

Queme tu amor mi amor que va de viaje

en lucha, y en trabajo y alegría.

 

Avanzamos, corremos fatigados,

mañana tras mañana enfebrecidos

por la carga de todos los pecados.

 

Arrópanos, Señor, con la esperanza;

endereza, Señor, los pies perdidos,

y recibe esta aurora de alabanza.

MADRE TERESA DE CALCUTA

MADRE TERESA DE CALCUTA