NO HAY AULA MAS GRANDE QUE LA CIMA DE UN CERRO
Un silencio brota de la cima de la misma montaña, lleno, claro y se une al mio, a todos los silencios como las ramas al tronco de los altos cedros. Ese silencio todo lo penetra. La vida espera abajo, hay que descender... mirando el suelo con ojos en los pies y con una carga de humildad que pide el silencio.
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