Agua y Cristo, dadores de vida.

Agua y Cristo, dadores de vida.

martes, 4 de junio de 2013

RAMIRO TIENE 4 AÑOS

Ramiro  sube a su caballo de madera y cabalga por el césped, se esconde en los ligustrines y desde allí desafía a las águilas a que vengan y lo encuentren con sus penetrantes ojos, también se ha puesto un traje de guerrero y porta una vara mas pesada que su caballo escoba
. Al salir de su escondite corre hacia los fondos de la casa y se va con el paisaje de formios, azaleas, áloes, árboles y enredaderas cercados  todos de sombras. Al final del terreno enfrenta a los pelados cañaverales que son para el niño un ejército viviente y sin bajarse de  su duro corcel atacando: palo va y palo viene, le llueven las hojas como gritos de guerra. Salvaje de guerra y furia da un giro para azotar al fuerte sauce y  de pronto un grito verdadero lo petrifica. Han venido dos águilas y hay griterío de palomas, se muda la batalla al cielo. El espanto de la supervivencia sosiega al chico bravo que soltando su pesada lanza y liberando a su corcel regresa el hercúleo Ramiro a la intimidad de la casa.
-¿Qué pasa Ramiro?
-Es que ....mejor juego a otra cosa hoy. 

jueves, 23 de mayo de 2013

EN EL DIVAN


El cielo de pronto abre su boca en un gran bostezo, como cansado de su interminable rutina, es un espectáculo ver cuando la bóveda azul se desencaja  en lo alto y naves diminutas y  brillantes amenazan. Parece además el cielo tragarse a la tierra, el movimiento violento la saca de su eje y al dormitarse el cielo junto a la oscura noche se aquietan las mandíbulas celestes y ahora la tierra sueña sin cielo y penetra en los misterios de la oscuridad.- ¿Me entiende Doctor lo que le cuento?- le dijo el paciente, mientras, esparcido en el diván del psiquiatra movía los pies y las manos. No podía quedarse quieto.
El Doctor, que jamás leyó en ningún libro eso de que la bóveda azul se desencaje o bostece, sospechando que este hombre tenía tal vez una intoxicación medicamentosa proveniente de algún laboratorio joven, insistió en saber que pastillas tomaba.
- Nada de eso- dijo el enfermo, no tomo nada.
Preguntó  el doctor si dormía bien o sufría de insomnio y tampoco.
Ya en los crepúsculos de la hora clínica, cuando faltaban unos minutos para concluir, el verborrágico paciente repitió las palabras con un dejo de depresión: 
-...Luces en la bóveda celeste…. misterios de la oscuridad- y,  a continuación, se apretó los ojos con los puños, se refregó los párpados y se quejó de un leve dolor en sus globos oculares. -Vea Doctor-, salgamos afuera y va a ver conmigo lo que le digo. Invitó.
El psiquiatra tomó la lapicera y el recetario y prescribió una consulta urgente con el oftalmólogo.
-Usted sufre de glaucoma-  le dijo el galeno con seguridad.

miércoles, 15 de mayo de 2013

SENTIMIENTOS ENCUBIERTOS

SENTIMIENTOS ENCUBIERTOS

Disimulada el agua en una escarcha
como escondido el hornero en su casita
así, los sentimientos encubiertos
tienen de la escarcha la finura
transparente y fría
ó la frágil dureza del barro cocido.
Simple como un niño
complejo como un adulto,
el océano es agua, es nieve,
es rocío, es hielo, es escarcha.
También la tierra es arena, es roca es barro.
Y al girar la última curva del camino
una luz vi que del campo emergía.
¿Será la escarcha sobre la tierra
destellando brillos especiales?
Y cruzando la garganta del camino,
túnel de las incomprensiones,
vi algo que todo lo cambia.
Es el sol, arquitecto de los colores
o la luna plateando los pastizales,
sin reclamos, sin rencores.

jueves, 9 de mayo de 2013

LA ALCOBA

Melancólica, mi alcoba solitaria
desprolija y abandonada
la alcanzaba la locura
de una pasión desbordada.

Todo la inquietante mezcolanza
hablaba  hasta por las claras
que imperaba un desatino,
cosas de la desesperanza.

Flanqueada por paredes blancas
y un cortinado naranjas,
¡Hay! perdí las esperanzas
de acomodar sin tardanza.

Pobre mi cuarto, mi alcoba
tan melancólica y sola
por un momento supuse
que era un barco en sozobra.

Y entre matices de aurora
mi vanidad es siempre mas fuerte
todo ha vuelto a su lugar, por suerte
¡Quien te ha visto y te ve ahora!


ODA A LA ALEGRIA

La alegría llama a la alegría
como el amor llama al amor
ambas brotan de la misma fuente,
del manantial bienhechor.
Jamás ninguna se amedrenta
son angelicales, llenas de hermosura.
Por eso, a las arrugas de los ojos
¡Yo las prefiero!
Son de la risa son del contento.
Déjame decirte alegría diaria:
Yo sin ti no se que haría.
¡Qué difícil es el camino!
cuando tristezas y amarguras
no encuentran en alguien
un poco de alegría.

sábado, 4 de mayo de 2013

LA CERCA

 La mañana lo encontró naciendo en la casa de la pequeña estancia donde sus padres trabajaban.Después,
 su vida continuó correteando entre pastos y girasoles, caballos de pura raza y algunas vacas lecheras. No sabía de la ciudad, pero sabía del disco solar y de las noches de luna que platean los sembrados.
Con un poco de barba ya recorría de lado a lado el alambrado y no cumplió los dieciséis cuando se acabó el trabajo, se secó la tierra y fue triste, todo muy triste.
Cuando llegó a la esquina mas alejada de la cerca, se detuvo para mirar atrás ¡Sí! para mirar a la cerca que en otros tiempos, cuando entraba el patrón era fiesta el campo, la vaca con cuero, la guitarra y la polvareda del baile.
¡Sí! se detuvo a mirar la cerca y lloró como el día en que nació, porque hoy nacía otra vez en un lugar donde no hay cerca y todo está abierto y cualquiera va y viene.

jueves, 2 de mayo de 2013

ODA A LA PROMESA

Con un corazón de piedra
y una lengua llena de grescas y cantos
frente a un pueblo que no piensa
porque es rebaño,
se coronó bañada en ríos de juramentos
la indiscreta Promesa.
Augurando ganancias con favorables vientos,
Doña Promesa endulza los inocentes oídos
sin el prurito que da el empalago..
Continúa organizando el año
con victorias adelantadas
por vientos de veloz marcha
que sólo traen polvorientos engaños.
Doña Promesa llena el cielo
con victorias adelantadas
que no llegan a la mañana
pierde las fuerzas por no tener pruebas.
La señora Promesa, la indiscutible,
es un juramento de dos sinceras palabras
"Sí " ó "No".
No hay otra cosa.

miércoles, 1 de mayo de 2013

EL PAR NEGRO

Las cajas apiladas en perfecto orden emitían un magnetismo mágico, nada se veía desde afuera pero todos sabían lo que allí había. Eran como crisálidas esperando metamorfosearse y desde sus escondrijos meditaban hasta que  al abrirla...su dueño...como si entrara en una capilla, le confesará  sus mas pueriles complejos y sus retorcidas exigencias en cambio las criaturas, por su dueño perderán su forma y hasta su color pues no hay nadie sobre la tierra que salga de su guarida tan oscura para servir con su vida como lo hace un par de zapatos.
Luego de escudriñar las necesidades, el dueño se pone los zapatos, los pobres infelices pueden recibir los mas grandes elogios o ser guardados por inservibles de nuevo en su caja. Por suerte la elección fue rápida esta vez ya que no hay cosa mas estresante que quedar en manos de una personalidad indecisa.
Salieron el derecho y el izquierdo a buen ritmo, el derecho empezó a sentirse empujado desde adentro y aunque gritara por el tormento al que era sometido nadie oiría su voz a menos que hiciese un poco de ruido. Esa noche aguantaron todo, el baile, los pisotones, el rocío y los halagos al color que se camuflaba con las luces y las sombras. No fue sino al regresar, cuando al bajar del auto entraron en el pantanoso charco; Una crisis de histeria se apoderó del cuero y de la suela, todo hacía agua como un bote sin remos. El izquierdo le dijo al derecho: ¡Yo pertenezco al rugido de una ribera atormentada como tú gemelo mio! Una voz de león a punto de ahogarse salía de la profundidad del calzado, un aliento caliente anunciaba la pérdida de las formas. ¿Cómo recobrar la imagen pretérita, el propio yo del zapato? una apariencia distinta, unas manchas, unos olores que no le eran propios, descolocaban a los gemelos frente al espejo donde yacían ahora y sin mas luz que la de la luna que entraba por la ventana sabían el par negro que su vida fue solo "flor de un día".

jueves, 25 de abril de 2013

TRES CAMINOS

                                                                   "El hombre es lo que piensa en su interior" 
                                                                    Salomón.

  Lo tenía sujeto por el cuello, lo apretaba con obstinación, el aire comenzaba a escasearle y ante el abismo tan fino que separa la vida de la muerte, recordó casi asfixiado y aún con lucidez que en su bolsillo tenía un cúter que acababa de comprar y en sus últimos instantes, asestó al hoja afilada en la ingle de su verdugo. Ambos cayeron al suelo, uno desangrado en su interior y el otro con un aire nuevo que pasaba por su garganta.
Después de caminar largo rato y cuando el cielo oscurecía la ciudad, con su boca torcida de espanto se agazapó en el rincón de un viejo edificio como si la vereda hubiese llegado a su fin, la confusión lo enloquecía pues su vida se la había robado un instante inesperado. No le temía  ni al frío ni a las sombras, le temía al oscuro interior en que se hallaba. Estaba en una encrucijada, en un laberinto de soledad y silencio como un solitario personaje de una casa sin techo.
¿Cómo explicar a la familia? Eso era fácil, lo difícil se presentaba en llenar otra vez el vacío interior, de pronto no había nada adentro. El sueño lo venció, los sobresaltos cesaron pero estaba despierto frente a sí mismo.
El sonido de la sirena lo puso de pie, se le apretó el estómago, temblaba y le faltaba el aire. De pronto un extraño mal lo atacó aunque por fuera se mantuviese impávido. Negó ser el autor del crimen con un cúter. Negó y volvió a negar hasta hoy con la misma determinación con que asestó la hoja afilada.
El muerto sabía que un día  tomaría entre sus manos el cuello del que acariciaba a su esposa, los había visto, no sabía quien era hasta que un día la casualidad los puso de frente en una tarde fría. Los había visto y calló, se guardó esa imagen que temblaba de seducción con abrazos imprudentes, con ese vibrar que da la entrega pasional. El sabía que un día lo tomaría entre sus manos y soplaría sobre la encendida fiebre por su esposa sin calcular... que el fuego disparaba sus llamas y sus chispas para donde quisiera.
Mas le hubiera valido  a su corazón escupir sobre la perversa mentira que soplar sobre las llamas.
Tres personas extraviadas en distintos senderos , tres caminos que conducían al abismo.

viernes, 19 de abril de 2013

LA PARADA DEL AUTOBUS

Por la quietud en que se encuentran y las sombras tan frías, los que esperan el autobús y los árboles de la parada desarrollan en hora temprana una extraña semejanza. Como dos voces en silencio las ramas  hablan con los brazos extendidos al cielo intercediendo por la llegada del autobús y los tiesos hombres, germinan raíces interminables hacia abajo buscando el sustento. Un viejo desvelado  y arropado rompe el paisaje urbano de la esquina encantada. -¡Qué hace este viejo con bastón que no está en la cama!- grita el silencio y como si hubiese escuchado el insomne viejo mira a los ojos sospechando el pensamiento y con la robustez que le da el bastón lo levanta amenazante para explicar la veloz mudanza de los tiempos. No se inmutó ni el joven ni el árbol. La descortesía matutina a causa del frío congelaba hasta la médula.
La llegada del autobús rompe el encantamiento. El joven sube tironeando las raíces, las ventanillas chocan contra las congeladas ramas; entonces grita el árbol su contenida protesta pues es nadie en el invierno. El viejo reforzado con su rama es alguien que antes era un roble y hoy es enigma.

LOCURAS

Como un ser invisible que todo lo ve
me encontré detrás del vidrio
suspendida en medio de las aguas.
Me miraba la piedra del fondo lustroso
me peinaban las algas desveladas
y un rumor de órgano gravoso
batía, retemblaba, guiaba y conducía
no se que hechizo satisfacía los ojos.
Una gota de agua coqueteaba luminosa
y una burbuja lenta señalaba la hora
era el preámbulo del sueño vecino
el transparente rastro del descanso.

jueves, 3 de enero de 2013

OBREROS DEL AIRE (homenaje)

Ruidosas aves sin plumas, diurnas o nocturnas surcan el limitado cielo del aeroclub, comandadas por aurigas de alados carros voladores.
Estas personas no están nunca solas, añoran conocer a sus abuelos: el viejo Fuego, la aguda Vista y por eso sacan los pies del piso. Allí arriba lo esperan sus tíos los Vientos suaves, el tío Sol y la tía Luna y sus  primas las Estrellas. Y ya en familia encendidos con el fuego del amor al vuelo y sin engaños en la vista, verán los pilotos las proporciones de este mundo irónicamente azul.
Lo cuidan desde abajo ondas de gran alcance, manos habilidosas, jardineros esmerados y también guardianes desde la aurora hasta  el crepúsculo y siendo los pilotos unos niños muy mimados, son espíritus alados inspiradores de ingeniosos diseños; también entusiastas que entusiasman, ¡alegres! mas aún mientras vuelan y eso sólo es garantía  para pasear por el aire, trabajar en el aire o buscar desde el aire a alguien que sufre y está perdido.

Dedicado a la Patrulla Aérea Civil de F.E.D.I.A.C.

LABERINTO VACÍO

-¿Quién rige el orden del laberinto?
-Nadie, pues está vacío. Se contestó acusador y lleno de duda.
Sucede a veces que en intrincadas calles sin salida con plazas vacías de árboles  que son en vez de palpitante corazón, un páramo duro cual piedra en la que se yergue solo una estatua de sí mismo, confusos pensamientos se enmarañan alrededor de la pregunta y... avanzando por escaleras interminables de afilados bordes y sin una cálida baranda a donde asegurar la personalidad se llega a ningún lado y ...al intentar volver.... cada escalón está lleno de cosas inservibles que lo impiden. Una galería vacía conduce a la salida, hay sólo un espejo al final que indaga. ¿Quién rige el órden del laberinto?
Cínica mirada de arrogante soberbia impide el paso, pero empujando un poco el blando vidrio, hay detrás una encrucijada mas posible, mas inquietante.
Para saber quien rige el vacío laberinto, un catálogo de letras sueltas para armar están pegadas en el piso.
-¡Ellas rigen el orden del laberinto! Se dijo a sí mismo. Y al armar esa cosa confusa ...tiene  entonces el caos... un línea directa a la salida: Es el propio nombre, es la propia vida.

HAMBRE LUNAR poesía

Una serpiente marina, hija de la noche oscura,
sisea inquieta en su hambruna
y deseosa de calmar su frío vientre,
agitó su cola en el mar, "el mar de las serpientes".
Es que el hambre es "mar de crisis"
y no acierta a encontrar su presa.
Un "océano de tormentas" la lleva y la trae.
Hasta que una línea de engaño
ensartó la desaforada boca
y fue el pescador:  pescado.
¿Quién puede medir el hambre
en un "mar de espumas" que parece en su rumor..
nívea blancura?

LA NOCHE Y LAS TINIEBLAS (metáfora)

LA NOCHE Y LAS TINIEBLAS

Nació la noche en la "cueva
tapizada de oscuridad"
sólo sombras tenebrosas vienen y van.
Es el sueño y los Ensueños
engañosos de verdad.
¿Qué Destino tendrá la Noche
girando en espiral?

"Una luz dudosa" es allí
tiniebla infernal
engaños, castigos, discordias,
burlas y perdición,
llantos, dolores y muerte
acechan en la oscuridad.
No alcanzan las estrellas
para iluminar la verdad.

miércoles, 3 de octubre de 2012

QUINQUELA (cuento breve de ficción)


En los populosos  muelles de la Boca, están incrustadas en las paredes cercanas los dibujos de un pintor famoso que mimetizaba la vida en el movimiento de su pincel, en el momento mas intenso de la carga y descarga de los barcos ó en el de las faenas del astillero local. Visito a menudo el lugar, camino por la costa envarada de protección y no doy con la sombra de Quinquela Martín  a quien yo querría preguntarle si los carbones con que hacía sus diseños, él: ¿Les echaba Ud. algún aliento de sus propios músculos ó acaso dibujaba Ud. con los carbones encedidos para inquietar la vista y apurar la carga del papel?
Llegó un barco del color del ocaso, un naranja virulento que se mezclaba con el atardecer, arrimado a la orilla comenzaron uno a uno los pescadores a bajar y entre ellos un hombre de cabeza semi calva perfecta en sus dimensiones que miraba hacia mi persona y al acercarse sonriendo, sacó unos papeles del bolsillo y me entregó uno sin palabras.
Otro hombre con la espalda brillante como el lomo de un delfín, recogía los cables de las amarras llenas de arena y barro para partir de nuevo a alta mar. Abrí el papel con asombro y ahí estaban los dibujos en miniatura. Como si fueran la secuencia de una película pasaban delante mío: "Crepúsculo de los astilleros de la Boca", "Trabajando a pleno sol", "Cargadores de carbón", "Buque en reparación", "Descarga de cereales".
Sobrecogida por la emoción de saber que el espíritu había dejado su bondad otra vez, suspiré y recuperé mi natural destino de viajar en el tiempo buscando intensos personajes que viven todavía.
El bullicio de la hora confundía quien estaba ocupado y quien mirando solamente.

Eran las once de la mañana y se me antojaba un café.
Guardé celosamente mis diminutos cuadros  y volviendo mi vista al opaco río, cobró vida de repente cuando una inmensa grúa inclinaba su brazo sacando sin esfuerzo una red a modo de pompa de jabón dejando ver algunos peces vivos aún.
El brazo mecánico, rígido y fuerte en nada se parecía a las encorvadas figuras de Quinquela que ensayaban un esfuerzo supremo. -!Eso¡- me dije motivaba la carbonilla del pintor famoso. Su vista aguda captaba con perfección el propósito que tiene la lucha por la existencia humana, traduciendo en la tela la fuerza del cuerpo, del espíritu y del manejo de la voluntad con una fidelidad como si le fuese propia.
Helios subía sin que nadie lo mirase al punto exacto del mediodía. El café vino de la mano de una vendedora ambulante que saliendo de "Caminito" me sirvió diciendo: -Su ausencia desdibuja el paisaje, ¿verdad?- y en el fondo de sus pupilas yo veía el gigante cuadro de Quinquela "Trabajando a pleno sol".
Las manos aún teñidas con el color del óleo, silenciosas y comprensivas me acercaron un anhelado y exquisito néctar negro tan rico como el que sirven en el café "Tortoni", alma de Quinquela, sabor y expresión del mas generoso y altruista pintor que tuvo la Boca: Quinquela Martín.

martes, 2 de octubre de 2012

EL CIPRES ABATIDO


"Las alta torre de Dios yace abatida"
los hombres piden leña del caído
mas el alto ciprés tiene otros planes
son los planes de Dios y sus afanes.
 
Caminaron  los árboles plantados
buscando coronar al altísimo
todos cantaron al siempre verde,
a su rojizo tronco que está herido.

Emanaba una brisa entre sus nudos,
un oloroso aroma y un murmullo.
Esta alta torre de Dios ahí estaba
para ser arca de un pacto divino.

Su incorruptible madera mansa
hoy es altar, es Arca de Alianza
yo lo  venero al ciprés divino
aunque abatido, jamás serás olvido.

sábado, 29 de septiembre de 2012

EL CAMINANTE. (ficción- 5ª premio concurso literario)


Una noche, una de esas noches difíciles, deshilachaba la oscuridad la realidad del cuarto, aprisionando y estrangulando las formas. Por suerte, los ojos se cierran a esas horas y otros ojos mas agudos ven sin decoro las quimeras de la mente. Se ríen las luces, que titilando entran entre las cortinas y jugando del otro lado de la ventana, fantasmales árboles van y vienen. Demasiado frío está el piso y saltando súbitamente entre las cobijas, se encoge la noche en el rumor pesado de la respiración profunda.
Sonó el despertador. Con la boca seca de vagar por el desierto, sintió la necesidad de beber algo tibio y aún confundido, se lanzó a la calle. Le latían las sienes, le zumbaban los oídos, era aún de noche y tenía frío.
Caminó por Bradley. Los paraísos se alineaban a su paso y miles de amargas frutitas amarillas, se esparcían en el piso cuando un escuálido gato, le maulló al descuido. Huyó de la visión como huye la noche en presencia del día. Cruzó con paso rápido Udet y Curtis y ya en la calle ondulada como un cabello, llamada Libertad, los fresnos desnudos evocaban sus sombras nocturnas. Aún le dolía la cabeza. Su paso era una carrera. Sudaba y su vista, se aclaró al ver los liquidámbares lucir escasas hojas anaranjadas y rojas. Quiso detenerse a reverenciar el roble de los pantanos de Franco y Libertad que imponente le atraía como un imán, en el otoño de su vida. Fortaleza, resistencia y salud esparcía en la vereda para todo aquél que apreciara la naturaleza. Siguió hasta llegar a la placita del final de Libertad. Dos hedonistas palos borrachos, amenizaban en diálogo sobre el amor con el aromático eucaliptus y el gomero gomoso. Era tan fuerte la plaza  como la energía psíquica del diálogo. Si acaso el amor es la fuente principal de energía….es lógico que la libertad emerja ondulante sobre la tierra. Pensó que todo ya lo había recorrido y probado y así cercado con altas rejas se dirigía por Paraísos hacia Wernicke.
Lo curioso, era la ausencia de personas a esa hora de la mañana; La inseguridad, la desidia de alguna de las calles….tal vez. Fresnos y plátanos delataban el  tiempo transcurrido, ya Ciudad Jardín no era tan joven.
Al llegar a la plaza del avión acorazada  de jacarandáes, sintió que su corazón era tan grande como el gigante árbol inmortal de la plaza. Explotaban sus latidos, cayó casi inconciente. Y ...despidiéndose de la vida volvió caminando sobre el aire y se sentó bajo el viejo  y medicinal alcanfor de la calle Peña Aeronaútica.
Se dice que allí, de noche, el bosque se llena de aromas, se precipita la luna entre sus hojas y entre las sombras de sus altas ramas cuelga una colmena y en su interior se alberga la dulzura de este caminante.

jueves, 27 de septiembre de 2012

ESTELARES AZALEAS

El corazón se llena de tristeza
cuando un leve parpadeo
oscure las estelares ciudades galácticas
de indefinidas y veloces formas.

Retorna perpleja la vista al cielo
cargado de luces y diseños,
de estáticas espirales veloces,
de asombro y locura.

Pero yo tengo mi jardín
de arrobados colores que
compitiendo con el cielo,
han superado mi asombro.

Ahí están mis estelares azaleas
que orbitando sobre sus ramas..
no han dejado lugar para las hojas
por espejarse en las estrellas.

El corazón se me llena de tristeza
cuando de pronto un giro,
una brisa,
se lleva esta primavera.

viernes, 21 de septiembre de 2012

LA DEUDA (Cuento costumbrista)

"Porque si vosotros perdonáis a otros sus faltas, también os perdonará a vosotros nuestro Padre Celestial. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre Celestial perdonará vuestras faltas."
                                                                         San Mateo 6, 14-16


Cuando papá vino del trabajo, todavía seguía enojada, es que mi mamá es porfiada, dice que no irá a la fiesta de la tía Ernestina, a la que le dicen Oma los nietos porque se casó con un alemán y los alemanes dicen Oma y Opa a los abuelos.
A ésa casa no irá porque se encontrará con un pariente a quien le carga los dardos y piensa que la primera palabra será:  ¡Pagame lo que me debes! Papá siempre le explica que no puede reclamar, porque es la familia y la familia es la familia y mamá no entiende.
Está y sigue enojada. No nos habla y yo me paso pensando en los juegos de escondidas y también en los tomates que robamos de la mesa y ponemos en las sillas para adobar pantalones y polleras.
Es huraña mi mamá, no entiende lo divertida que es la casa de Ernestina. Está molesta con la plata que le deben y no sé como hacer para convencerla porque tiene cara de fatiga impenetrable.
Mamá, debería desafiar a duelo al pariente en casa de la Oma con un juego de mi "Ipad". Si ella pierde, perdona la deuda. Si pierde el pariente paga la deuda...delante de todos.  ¡Se lo diré!

MADRE TERESA DE CALCUTA

MADRE TERESA DE CALCUTA